Las pequeñas y medianas empresas cerraron 2025 bajo presión. Según el informe de la Cámara Argentina de la Mediana Empresa (CAME) realizado en diciembre, las ventas minoristas cayeron un 5,2% a precios constantes, evidenciando una contracción generalizada en este sector, que afectó a seis de cada siete rubros relevados.
Además el mercado laboral reflejó esta contracción. La productividad del trabajo en comercios mostró una caída del 2,4% en promedio durante junio, julio y agosto, principalmente por la reducción de ventas.
En noviembre de 2025 se marcó un quiebre profundo en los patrones de consumo. Los datos de la CAME mostraron que las ventas minoristas descendieron un 4,1% interanual ese mes, precedido por octubre, cuando las caídas fueron aún más severas, con un descenso del 9,1%. Mientras una minoría pudo adquirir bienes de mayor valor, la mayoría de la población concentró sus compras en la canasta básica, con escaso margen para financiar con tarjeta de crédito. Para la Cámara de Comercio y Servicios (CAC), el índice de consumo medido en diciembre mostró también una caída del 1,4% interanual.
La volatilidad de las tasas de interés fue la principal barrera para el financiamiento. El alto costo de crédito impidió que los pequeños comerciantes repusieran su stock, provocando que su mercadería se estancara y se perdiera rentabilidad.
El impacto fue desigual según el rubro, aunque la mayoría sufrió una contracción. En noviembre, seis de siete categorías presentaron retracciones interanuales. La perfumería lideró los descensos con una caída del 17%.
Hacia diciembre, la contracción se profundizó. Bazar y decoración colapsó con una caída del 15%, perfumería descendió un 9,8%, textil e indumentaria cayó un 8,5%, alimentos y bebidas se redujo un 5,3%, calzado y marroquinería bajó 2,9%, y farmacia retrocedió 0,5%. Sólo ferretería logró mantener un crecimiento del 0,8%.
Vende, pero no gana
El sector de alimentos y bebidas enfrentó una realidad diferente a las demás. Con márgenes de rentabilidad comprimidos cada vez más, los comerciantes enfrentaron aumentos de costos fijos y operativos que incluyen alquiler, servicios básicos y sueldos. A esto se le sumaron el peso del delivery como canal competitivo y la intensa competencia comercial. Las ventas en el rubro fueron impactadas principalmente por la pérdida del poder adquisitivo y la persistencia de la inflación en la canasta básica. Los consumidores limitaron sus compras a productos esenciales y marcas económicas
Sin cuotas
El sector textil e indumentaria experimentó una caída del 4,3% en noviembre y del 8,5% en diciembre. El consumidor se enfrentó a tarjetas de crédito saturadas y a una búsqueda agresiva de precios bajos. La ropa, en lugar de ser una prioridad, se convirtió en un artículo postergable, mientras los salarios perdían valor frente a la inflación.
La competencia desleal generada por el comercio informal y plataformas como Shein que operan con precios internacionales presionaron aún más los márgenes de los comerciantes locales. Tuvieron costos de mantenimiento en aumento mientras se veían obligados a bajar precios para retener clientes.
Transformación del comercio tucumano: algunos cierran y otros buscan alternativasLa estrategia fue liquidar stocks a bajo precio, buscando recuperar el dinero invertido en lugar de maximizar ganancias.
Detrás de las persianas bajas, los comercios minoristas demostraron ser más resistentes al momento de despedir, contratar o registrar empleados, pero esta resistencia tuvo una realidad problemática por la falta de incentivos para formalizar empleos, altos costos laborales y la presión fiscal, desalentando la creación de nuevos negocios y emprendimientos.
En agosto, el mundo pyme generaba el 38% del empleo total a través de asalariados no registrados, el 23% mediante asalariados formales en pymes, el 15% por monotributistas y el 3% mediante autónomos. Los monotributistas ganaron importancia con la incorporación de servicios de delivery, pero esta formalización mantiene un sector laboral frágil.
Cierres en el microcentro: empresarios afirman que hay una transformación comercial en TucumánHacia diciembre de 2025, el informe de la CAME mostró que el 54,2% de los encuestados reportó estabilidad en la comparación interanual, mientras que el 37% señaló un deterioro de las condiciones, revirtiendo la mejora que se había observado el mes anterior.
Sin embargo, las expectativas para 2026 revelan una cautela. El 48,6% de los comerciantes proyectó una mejora, mientras que el 43,7% estimó que la situación será invariable. Sólo el 7,7% anticipó una evolución negativa.
Argentina experimenta inflación de precios sin crecimiento en volumen de ventas. Un comerciante que vendió más dinero nominal en realidad vendió menos productos.